Mostrando entradas con la etiqueta Dulces navideños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dulces navideños. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de diciembre de 2013

TRONCO DE NAVIDAD CON CREMA DE GOFIO (18º DESAFÍO EN LA COCINA)

   La propuesta que nos hace este mes Rocío, del blog Chismes y cacharros para este 18º Desafío en la cocina es un Tronco de Navidad.
   La verdad es que me encantó cuando recibí el correo en el que se desvelaba el Desafío de este mes. Me parece una forma muy apropiada de vestir de fiesta nuestras mesas navideñas. Además, nunca lo había hecho así que era la excusa perfecta para ponerme con él.
   También el precioso logo navideño que lucimos hoy en nuestras entradas se lo tenemos que agradecer a Rocío que ha sido quien lo ha diseñado.
   Los ingredientes que usé fueron:
Para la plancha de bizcocho:

  • Cuatro huevos L a temperatura ambiente.
  • 75 gr. de harina de repostería.
  • 25 gr. de cacao Valor puro.
  • 100 gr. de azúcar.
  • Una cucharadita de vainilla líquida (de las de postre).
  • Una pizca de sal.
Para la crema de gofio:

  • 500 ml. de nata vegetal azucarada (por aquí la consigo en Bolaños, es un tetabrik rosa de un litro).
  • Dos cucharadas colmadas de gofio de millo o maíz.
Para la cobertura y decoración:

  • 200 gr. de chocolate Nestlé postres.
  • 200 ml. de nata para montar.
  • Un trozo de mantequilla (del tamaño de una nuez más o menos).
  • Colorante verde (opcional).
   Lo primero que haremos será preparar la plancha de bizcocho. La podemos incluso preparar el día anterior para que así esté bien frío cuando lo vayamos a manipular.
   Precalentamos el horno a 170º.
   Preparamos una bandeja de horno, untándola con mantequilla y cubriéndola con papel vegetal.
   En un bol amplio ponemos los huevos, el azúcar, la vainilla y la pizca de sal.
   Batimos bien con varillas eléctricas hasta que tripliquen su volumen.
   Añadimos el cacao y el harina, pasándolas primero por un colador o tamizador.
   Vamos añadiéndolos poco a poco a la vez que vamos mezclando suavemente con las varillas manuales. Hay que tener cuidado porque tiene tendencia a irse al fondo.
   Al final vamos mezclando con una espátula de silicona hasta que no nos quede ningún grumo.
   Volcamos la mezcla sobre la bandeja preparada y la repartimos bien por toda la superficie.
   Horneamos durante 12 minutos, hasta que al pincharlo con una brocheta salga limpia. 
   Debemos tener cuidado de no pasarnos con el horneado o nos quedarán duros los laterales y se nos romperá.
   Cuando ya no nos quememos con la bandeja, le damos la vuelta al bizcocho sobre otro papel de horno limpio y retiramos con cuidado el papel en el que lo horneamos.
   Así, en caliente, lo enrollamos con el papel de horno y lo dejamos que se enfríe completamente.
   Si lo hacen el día anterior, una vez frío, lo envuelven con papel film y lo guardan en la nevera hasta el día siguiente.
   Para preparar la crema, ponemos la nata y el gofio en un bol amplio.
   Lo batimos con varillas eléctricas hasta que quede todo bien montado y mezclado.
   Cubrimos la plancha de bizcocho con la crema, sin llegar a uno de los bordes.
   Les quedará crema pero no pasa nada que luego les explicaré como aprovecharla.
   Vamos enrollando nuevamente el bizcocho y lo vamos apretando bien, hasta formar un rulo.
   Lo envolvemos en papel de horno y lo dejamos reposar en la nevera al menos una horita para que coja cuerpo.
   Para la cobertura, ponemos a calentar la nata a fuego medio bajo.
   En otro calentador ponemos el chocolate troceado y la mantequilla.
   Cuando la nata rompa a hervir, la retiramos del fuego y la vertemos sobre el chocolate. Dejamos que repose un par de minutos.
   Ahora vamos removiendo hasta que se disuelva completamente y nos quede una crema homogénea.
   Mientras se entibia un poco, vamos a ir dándole forma a nuestro tronco.
   Le cortamos la puntas al rulo que hemos hecho y luego, por cada lado, cortamos dos trozos en oblicuo
   Cogemos cada uno de los trozos y les untamos el lado que tiene el corte con crema de gofio.
   Los pegamos al trozo grande, simulando las ramas. Yo coloqué uno en un extremo, en la parte alta, y otro en el otro, por un lateral.
   Colocamos el tronco en una rejilla, con papel de horno debajo.
   Vamos pintando el tronco con el chocolate. Yo lo pinto un poco,lo dejo reposar unos minutos y sigo pintando, así hasta acabar con todo el chocolate y cubrirlo todo bien.
   Cuando ya hayamos puesto todo el chocolate, con un tenedor le trazamos los dibujos que simulan el tronco.
   Quedaría de esta manera.
   Ahora viene el momento más "delicado" de la operación "tronco navideño".
   Ayudándonos de dos espátulas bien grandes, trasladamos nuestro tronco a la bandeja en la que lo vayamos a presentar con mucho cuidado.
   Este paso lo podemos evitar si lo colocamos directamente en la bandeja y la forramos bien para que no se nos manche con el chocolate. Luego retiramos el papel que protegía la bandeja y listos.
   Como por aquí lo de ver un tronco nevado es más bien cosa rara, me decidí a hacer una decoración más acorde a Canarias.
   Cogemos unas cucharadas de crema de gofio, la ponemos en un bol y le añadimos unas gotas de colorante verde.
   Mezclamos bien hasta tener un color homogéneo.
   Ponemos la crema dentro de una manga pastelera.
   Con una boquilla de las que se usan para hacer el césped, cubrimos la bandeja con un manto verde, como el manto estupendo que cubren en esta época nuestras montañas.
   También le puse unos toque en el propio tronco y lo decoré con unas bolitas de colores que tenía por casa.
   Desde luego que nos queda un postre de lo más llamativo y navideño.
   Aquí lo podemos ver desde otro ángulo. A ver quién es el guapo que se atreve a meter este tronco en la chimenea, jeje.
   Ah, y con el resto de la crema del relleno que me quedó, la puse en una manga pastelera y la eché en cacharritos con tapa, con un poco de crocante de almendra, y al congelador para usar en cualquier momento.
   Sólo lo tendríamos que sacar un par de horas antes a la nevera, para que se descongele, y listo para comer.
   Esta es mi aportación para este 18º Desafío en la cocina.
   Ahora les invito a pasar por nuestro blog para que puedan ver los distintos troncos que han hecho los miembros del grupo. Ya les anticipo que no encontrarán ninguno igual. Pinchen aquí y llegarán sin perderse.
   Además, les recuerdo que el próximo desafío será salado y, en ese caso, serán las hermanas Carmen, Mila y Nina, del blog La cocina de Camilni las encargadas de desafiarnos.
   Veremos que nos tienen preparado, lo podremos averiguar el próximo 20 de enero, así que estén atentos.

   Aprovecho también este post navideño para desearles a todos que pasen una FELIZ NAVIDAD  y que puedan disfrutar sobre todo de la compañía de las personas que quieren.
   A los amig@s blogueros, decirles que intentaré pasarme por sus blogs para dejarles mi felicitación personalmente, si el tiempo me lo permite.


martes, 17 de diciembre de 2013

NEVADITOS Y MORENITOS

   Tenía yo ganas de preparar algún dulce tradicional en estas navidades, tipo polvorón,  pero me echaba para atrás el hecho de andar tostando harinas y esas cosas. Pero este fin de semana le vi esta receta a mi compi Patricia, de El trasgu de las galletas y, además de que me encantó la pinta que tenían sus nevaditos, me pareció una receta bien fácil, por lo que me puse manos a la obra.
   Además, me decidí por cubrir una parte con chocolate, para así tener dos versiones, unos nevaditos y otros morenitos, y así poder elegir.
   Los ingredientes que usé fueron: (Con estas cantidades salieron 30).

  • 500 gr. de harina de trigo.
  • 200 gr. de manteca de cerdo a temperatura ambiente.
  • 100 ml. de vino blanco.
  • Tres cucharadas colmadas de azúcar.
  • Una pizca de sal.
  • Azúcar glass.
  • 250 gr. de chocolate para fundir.
  • Una nuez de mantequilla.
   Empezamos por poner la manteca con el azúcar y la sal en un bol y batimos bien.
    Vamos añadiendo el vino poco a poco mientras seguimos batiendo.
    Incorporamos la harina pasándola previamente por un colador.
    Vamos amasando, primero con una cuchara de madera y luego con las manos hasta que podamos formar una bola con la masa.
    La envolvemos en papel film y la dejamos reposar en la nevera al menos durante 10 minutos.
    Precalentamos el horno a 170-180º.
   Ponemos la masa entre dos papeles de horno y la estiramos con el rodillo, dejándola con un grosos de 1,5 cm aproximadamente. Podemos utilizar unas guías en las que apoyar el rodillo para que quede toda del mismo grosor.
    Con un cortador de pastas, vamos cortando los nevaditos.
    Los colocamos separados entre sí en la bandeja del horno, que cubriremos con papel.
    Las horneamos durante 20-25 minutos, hasta que veamos que apenas empiezan a dorarse un pelín.
    Cuando aún estén tibias, ponemos en un colador un poco de azúcar glass.
    Espolvoreamos con ella los nevaditos. Cuando se hayan enfriado las volvemos a espolvorear una segunda vez.
    Las piezas que vayamos a "broncear" las dejamos enfriar sin echarles azúcar glass.
   Ponemos el chocolate troceado junto con la mantequilla en un bol que pueda ir al microondas.
    Lo vamos derritiendo en intervalos de 20-30 segundos. Cada vez que pare, removemos y volvemos a poner. Hay que tener cuidado que no se nos queme, por eso es importante ir removiendo porque al final se termina de derretir con el calor residual.
    Vamos sumergiendo las piezas en el chocolate y les damos su correspondiente bañito cubriéndolas completamente.
    Los sacamos del chocolate, ayudados de dos tenedores, y los vamos poniendo sobre papel vegetal.
   Dejamos que se seque bien el chocolate. Podemos meterlos un ratito en la nevera hasta que se endurezca.
   Sólo nos queda meterlos en una latita para que se conserven bien o presentarlos juntos para, como dije antes, poder elegir.
    Aquí el interior, con una pinta riquísima.
   A los de mi tierra les digo que nos recordaron bastante a los polvorones que vende Eidetesa y que por aquí son tan famosos.
   ¿Cuál prefieres, morenito o nevadito? ¿O mejor uno de cada?