jueves, 27 de diciembre de 2012

KRINGLE STONIEN

   Dicen que la envidia es muy mala, pero yo soy de las que opina que, en su justa medida, de vez en cuando es hasta sana.
   ¿Y por qué digo esto? Pues porque si no me hubiera dado envidia cuando, después de que Nina, de La cocina de Camilni, nombrara este dulce en una conversación en el Facebook, muchas de las chicas del grupo de Desafíos se animaron a hacerlo. Y empecé a verlo y a verlo tantas veces que no me pude resistir a hacerlo yo también, todo un acierto por cierto,porque es una auténtica delicia.
   Tengo entendido que es un dulce típico de los países nórdicos por estas fechas.
   Para hacerlo cogí la receta que utilizó Nina, aunque yo le hice alguna variación, como añadirle Buttermilch, que tenía un bote abierto en la nevera.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • 60 gr. de azúcar.
  • Una cucharada de vainilla líquida.
  • 120 ml. de leche.
  • 120 ml. de buttermilch (se puede poner leche).
  • 60 gr. de mantequilla.
  • 30 gr. de levadura fresca de panadería.
  • Un huevo talla L.
  • 600 gr. de harina de fuerza.
  • Un pellizco de sal.
Para el relleno:

  • 50 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 60 gr. de azúcar.
  • 2 cucharadas de canela molida.
  • 50 gr. de nueces picadas.
  • Un puñado de pasas sultanas.
   Empezamos templando la leche y echando la levadura dentro para que se disuelva.
   En un bol amplio ponemos la mantequilla a temperatura ambiente, el buttermilch, el huevo, la vainilla, el azúcar y la leche con levadura. Batimos un poco.
   Añadimos la harina y la pizca de sal.
   Amasamos hasta formar una bola con la masa. 
   La dejamos levar cubierta con un trapo hasta que doble su volumen. El tiempo dependerá de las condiciones de frío o calor que tengamos en nuestra cocina.
   Un truco para agilizar el levado es calentar el horno a 50º, apagarlo y meter la masa dentro para que leve más rápido.
   Para el relleno, derretimos la mantequilla y le añadimos la canela y el azúcar.
   Removemos todo bien para que quede bien mezclado.
   Una vez que la masa ha levado, la volcamos sobre la encimera que habremos espolvoreado con harina.
   Estiramos la masa con un rodillo hasta formar un rectángulo grande.
   La verdad es que es una masa muy limpia de trabajar, no tuve que añadirle harina y no se pegaba al rodillo ni a la encimera.
   Pintamos todo el rectángulo de masa con el relleno de mantequilla, canela y azúcar.
   Repartimos las nueces un poco picadas con nuestras propias manos y las pasas.
   Enrollamos como si fuera un brazo de gitano hasta obtener un cilindro largo.
   Con un cuchillo bien afilado hacemos uno corte a lo largo de todo el cilindro sin llegar a uno de los extremos. Los separamos, quedando unidos por uno de los cabos.
   Vamos trenzando los cabos, dejando siempre la parte abierta hacia arriba.
   Unimos los cabos y presionamos con los dedos para que se quede unida la masa.
   Dejamos levar nuevamente hasta que doble su volumen.
   Mientras ponemos a calentar el horno a 170º.
   Metemos en el horno y horneamos durante unos 25-30 minutos. Si vemos que se nos dora mucho por la parte de arriba, le ponemos papel de aluminio hasta que acabe el tiempo.
   Al sacarlo lo dejamos templar y lo espolvoreamos con azúcar glass.
   ¡Queda tan bonito!
   Y más bonito es en el interior y, lo que es más importante, está riquísimo.
   Genial para una merienda navideña acompañado de un chocolate calentito.

jueves, 20 de diciembre de 2012

BOMBONES BLANCO Y NEGRO RELLENOS DE PISTACHO Y DE PRALINE DE ALMENDRAS (8º DESAFÍO EN LA COCINA)

   La propuesta de este mes del grupo Desafío en la cocina han sido BOMBONES.
   ¿ Y quién ha hecho la propuesta de este mes que no ha propuesto un dulce navideño en unas fechas como estas? 
   Pues yo misma. Reconozco que no soy una apasionada de los dulces navideños, así que, al tocar receta dulce, he pensado en algo que no fuera propio de las navidades pero que gustara a la mayoría.
   Además, teniendo en cuenta que estas son unas fechas un poco ajetreadas, cada un@ puede adaptar la receta al tiempo del que dispone.
   Eso sí, en nuestro blog Desafío en la cocina vamos a disponer de un gran surtido en el que poder elegir y esa idea sí que me encanta.
   En este caso, yo me he decidido a preparar dos tipos de bombones diferentes, blancos con relleno negro y negros con relleno blanco.
   Los blancos van rellenos de trufa negra con praline de almendras.
   Los negros van rellenos de trufa blanca con pistacho.
   Concretamente los hice para llevarlos a mis compis del cole, 90 bombones, nada menos y, o mucho me quieren o estaban realmente riquísimos porque sólo escuché halagos hacia ellos.
   Eso sí, aquí pondré las cantidades para hacer unos 30 de cada uno.
   Los ingredientes que usé fueron:
Para los bombones rellenos de trufa blanca y pistacho:

  • 200 gr. de chocolate negro Nestlé postres.
  • 100 gr. de chocolate blanco Nestlé postres.
  • 100 ml. de nata.
  • 50 gr. de pistachos pelados.
Para los bombones rellenos de trufa negra y praline de almendras:

  • 200 gr. de chocolate blanco Nestlé postres.
  • 100 gr. de chocolate negro Nestlé postres.
  • 100 ml. de nata.
  • 50 gr. de praline de almendras (Ver receta pinchando aquí)
   Si aún no lo hemos hecho, lo primero que haremos será preparar el praline de almendras.
   A continuación pelamos los pistachos. (Hay que pesar los 50 gr. sin cáscara)
   Los ponemos al fuego con agua caliente y dejamos que hierva un minuto.
   Los escurrimos y le retiramos la pielecilla que los recurre.
   Luego los ponemos en la picadora y los trituramos hasta reducirlos a polvo.
   Ahora vamos a empezar con lo que denominamos el "encamisado" de los moldes. 
   Para ello, ponemos el chocolate troceado en un bol y lo derretimos al baño maría. Les recomiendo que utilicen un bol con la abertura bastante ancha y así ensuciaremos mucho menos.
   Volcamos el chocolate derretido sobre los moldes de bombones y les damos unos golpes sobre la encimera para eliminar las posibles burbujas que se hagan.
   Ahora volcamos el molde sobre el bol y dejamos que escurra el chocolate dentro de él. Este chocolate lo reservaremos para al final sellar los bombones.
   Limpiamos el excedente que nos queda en el molde con una espátula.
   Procedemos de la misma forma para encamisar los moldes con el chocolate blanco: Derretir al baño maría, rellenar y golpear, vaciar sobre el bol y limpiar los bordes con una espátula.
   Reservamos los moldes en la nevera para que el chocolate se endurezca.
   Ahora vamos a preparar los rellenos.
   Para el blanco, ponemos la nata a calentar en el fuego.
   Cuando rompa a hervir, retiramos del calor, añadimos el chocolate y dejamos reposar un minutito.
   Removemos bien para que el chocolate se deshaga del todo.
   Incorporamos los pistachos molidos, removemos bien y dejamos que se enfríe.
   Para el relleno negro hacemos prácticamente lo mismo. Calentamos la nata, añadimos el chocolate cuando rompa a hervir, dejamos reposar un minuto y removemos.
  
   Añadimos el praline de almendras, mezclamos bien y dejamos enfriar.
   Para rellenar los moldes, ponemos el relleno dentro de una bolsita para que nos sea más sencillo.
   Le cortamos la puntita y vamos rellenando los moldes sin llegar arriba del todo.
   Hacemos lo mismo con el relleno negro.
   Metemos los moldes en la nevera hasta que se solidifique el relleno. Podemos acelerar el proceso poniéndolos en el congelador unos 10 minutos.
   Cuando el relleno esté sólido, volvemos a derretir el chocolate al baño maría y cubrimos los moldes. Con una espátula arrastramos el chocolate que nos sobra.
   Igualmente haremos con el chocolate blanco.
   Los volvemos a meter en la nevera hasta que solidifiquen.
     Una vez que ya estén duros, los desmoldamos presionando suavemente los moldes.
   En este caso yo los coloqué en unas cajitas y se fueron conmigo al cole para endulzar a mis compañer@s.
   Y aquí les dejo la foto del interior de los dos bombones.
   Personalmente, no sabría decantarme por uno de los dos.
   Mejor comerse uno de cada, no les parece?

   Esta es mi propuesta para este 8º Desafío en la cocina. Si quieres ver las propuestas que han preparado mis compañer@s pincha aquí y verás las pequeñas maravillas que han hecho.
   También les recuerdo que el próximo Desafío será salado y, en este caso, será Mabel de A nadie le amarga un dulce la encargada de desafiarnos.  ¿Quieres saber qué nos propondrá? No te lo pierdas el próximo 20 de enero.