miércoles, 23 de abril de 2014

MUSLOS DE POLLO A LA NARANJA

   No puede ser. Hace ya más de un mes que no pongo una nueva receta con pollo, así que ya va siendo hora.
   En esta ocasión, se trata de una receta muy sana, ideal para la operación bikini y para desintoxicarnos del exceso de dulces de semana santa.
   Además, es súper sencilla de hacer. Se prepara, se mete al horno y casi nos olvidamos de ella hasta que acabe el tiempo.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • Tres muslos de pollo partidos en dos trozos. (Yo les quito la piel para que resulten aún más sanos, pero si te gusta la piel churruscadita la puedes dejar).
  • Dos dientes de ajo.
  • Unas ramas de perejil.
  • Una pastilla de caldo de pollo.
  • Un vaso de zumo de naranja.
  • Un chorrito de vino blanco.
  • Un poco de aceite de oliva.
   Precalentamos el horno a 190º.
   Pelamos el ajo y lo ponemos en la picadora con el perejil y la pastilla de caldo.
   Lo trituramos bien.
   Añadimos el zumo de naranja y un chorrito de vino blanco.
   Removemos bien con una cuchara.
   Pintamos una fuente que pueda ir al horno con un poco de aceite y colocamos los muslos de pollo.
   Los regamos con la picada.
   Los horneamos alrededor de una hora, regando de vez en cuando con el propio jugo de la cocción.
   Pues así de sencillo tenemos un rico pollo que hará las delicias de cualquiera.
   Sólo nos queda servirlo con la guarnición elegida, en este caso unas papas especiadas al horno que podemos hornear al mismo tiempo que el pollo, de hecho así exactamente fue como lo hice yo.
   Riquísimo el sabor que le da la naranja al pollo.

domingo, 20 de abril de 2014

POKE CAKE DE BROWNIE DE CHOCOLATE CON CREMA DE GALLETAS (22º DESAFÍO EN LA COCINA)

   La propuesta que he hecho yo misma (sí, este mes he sido yo la desafiadora) para este 22º Desafío en la Cocina ha sido elaborar un Poke Cake.
   ¿Poke qué? Sí, un Poke Cake.
    Se trata de un postre muy común en los Estados Unidos que, tal y como ellos lo preparan por esos lares, es sencillísimo de hacer.
   Ellos lo elaboran básicamente usando preparados. Preparan un bizcocho de cajita, le añaden un pudin de cajita y lo cubren con nata montada, chocolate u otras coberturas. En ocasiones también añaden un toque crujiente sobre esta cobertura.
   La particularidad de este postre es que, una vez hecho el bizcocho, hay que perforarlo ayudándose, por ejemplo, de la parte trasera de una cuchara de madera (siempre que sea redonda). No obstante, en el grupo hemos encontrado otras alternativas como los palitos chinos, la chaira de afilar los cuchillos, el descorazonador de manzanas,...
   Eso sí, en la preparación de nuestros poke cakes había una condición y era que al menos el bizcocho tenía que ser casero, nada de "polvitos" preparados.
   ¿Y por qué he elegido esta receta? Pues verán, teniendo en cuenta la cantidad de blogs que formamos el grupo, es bastante complicado encontrar una receta que no tenga ninguno de ellos publicada. Ésta concretamente la encontré hace meses por la red de pura casualidad y, aunque un par de las chicas sí que lo conocían nadie del grupo la había preparado antes, así que objetivo conseguido.
   Bueno, pues vamos entonces con la receta por la que me he decantado yo.
   Los ingredientes que usé fueron:
Para el brownie:

  • 270 gr. de mantequilla (a temperatura ambiente).
  • 40 gr. de cacao Valor puro.
  • 325 gr. de azúcar.
  • Tres huevos talla L.
  • 175 gr. de harina.
Para la crema de galletas:

  • 500 ml. de leche.
  • 500 ml. de nata para montar.
  • 150 gr. de azúcar.
  • Un sobre de cuajada.
  • 60 gr. de pasta de galletas (si no la consigues puedes usar unos 125 gr. de galletas María bien trituradas).
Para la cobertura y la decoración:

  • 300 ml. de nata vegetal muy fría.
  • Unas 6 ó 7 gotas esencia de galletas.
  • Bolas de chocolate y escamas de chocolate.
(Para los que son de mi zona, la pasta de galletas, la esencia y la nata vegetal la pueden conseguir en La cocinita cupcakes. Tienen tienda física en el polígono de Arinaga y también pueden comprar on line. Pinchen aquí si quieren visitar su tienda)

   Empezaremos precalentando el horno a 170º y engrasando un molde. (Normalmente este tipo de postre se hace en una fuente y no se desmolda, pero me apetecía decorarlo así que usé un aro extensible cuadrado y lo coloqué sobre una bandeja de silicona.)(Si usamos un molde que no sea de silicona y lo queremos desmoldar, le forraremos la base con papel de horno).
   En un bol amplio cascamos los huevos y añadimos el azúcar.
   Batimos hasta que se integre bien el azúcar.
   Ahora añadimos la mantequilla. Debe estar blandita.
   Batimos bien, hasta obtener una crema.
   Ahora añadimos el cacao y la harina, pasando ambos previamente por un colador.
   Mezclamos con una espátula hasta que tengamos una masa sin grumos. Nos quedará una mezcla bastante densa.
   Volcamos la masa sobre el molde y repartimos bien por toda la superficie con una espátula.
   Horneamos durante unos 50-60 minutos, hasta que al pincharlo con una brocheta ésta salga limpia.
   Dejamos templar unos diez minutos.
   Ahora, con la parte trasera de una cuchara de madera, perforamos todo el bizcocho, llegando hasta el fondo.(Este es el momento antiestrés de la receta).
   Una vez que está frío podemos repasar los agujeros metiendo nuevamente la cuchara de madera.
   Ahora vamos a preparar la crema de galletas. Para eso he usado esta pasta de la marca Home chef. Si no la consigues puedes sustituirla por galletas María bien molidas.
   En un calentador ponemos la nata, la leche (reservando 100 ml.), el azúcar y la pasta de galletas. (Les recomiendo que sea un calentador con un mango largo, para que sea más fácil el vertido sobre el brownie).
   Llevamos a fuego medio y vamos removiendo de vez en cuando.
   En los 100 ml. de leche reservados echamos la cuajada y removemos bien para que se disuelva.
   Para asegurarme de que la pasta de galletas quedara bien disuelta, lo batí un poco con la batidora.
   Cuando la mezcla empiece a hervir, añadimos la leche con la cuajada. Vamos removiendo hasta que vuelva a hervir y veamos que está espesita.
   Ahora vertemos la crema de galletas, caliente como está, sobre el brownie, procurando que penetre bien en los agujeros (no será difícil porque la mezcla está bastante líquida).
   Una vez rellenos los huecos, vertemos el resto sobre el brownie, de manera que quede cubierto.
   Dejamos enfriar a temperatura ambiente y, una vez frío, lo ponemos en la nevera, mejor hasta el día siguiente.
   Aunque vean que por las esquinas se sale un poco, sólo se salió eso porque la mezcla cuaja muy rápida.
   Vamos ahora con la preparación de la cobertura.
   Para ella usé esta esencia de galleta, para darle más sabor a la nata.
   En un bol amplio ponemos la nata y las gotas de esencia. No le añado azúcar porque esta nata ya viene azucarada (usé la Ambiante).
   Montamos con varillas hasta que veamos que está firme.
   La ponemos en una manga pastelera con boquilla rizada (yo usé para toda la decoración la 1M de Wilton).
   En el caso de que vayamos a desmoldar el pastel, retiramos el aro con cuidado.
   Ponemos una buena cantidad de nata sobre él.
   Extendemos con una espátula hasta cubrirlo. También cubrimos los laterales.
   Ahora, con la manga pastelera hacemos la decoración.
   Finalmente le añadimos unas bolitas de chocolate y cubrimos el centro con escamas de chocolate también.
   Aquí les pongo una foto de los detalles de la decoración.
   Se trata de una decoración bien sencilla, usando como dije siempre la misma boquilla.
   Por los laterales trazamos líneas verticales desde la base hacia arriba.
   En los bordes superiores ponemos motas que iremos dirigiendo hacia atrás.
   Para terminar, alrededor de los bordes superiores ponemos pequeños rosetones.
   Como ven, una decoración muy sencilla pero muy llamativa.
   Además contrastan muy bien el blanco de la nata con el oscuro del chocolate.
   Y aquí el ansiado momento, la foto del corte.
   Se pueden apreciar los agujeros que le hicimos rellenos de la crema de galleta.
   Queda un pastel muy húmedo y muy jugoso, recomendable al 100%.
   Y esta es mi propuesta para este 22º Desafío en la cocina.
   Como he dicho un postre poco habitual en nuestras cocinas pero que merece abrirse un hueco por lo riquísimo que está.
   Y para que vayan tomando ideas, no deben dejar de pasarse por nuestro blog Desafío en la Cocina y ver los distintos y creativos Poke cakes que han preparado los miembros del grupo. Eso sí, ya les aviso de antemano, prepárense para babear.
   Si quieren llegar directo y sin perderse pinchen aquí.
   También les invito a que no se pierdan nuestro próximo Desafío, el 20 de mayo. El próximo mes estaremos de aniversario así que tendremos un Desafío un poco especial.

martes, 15 de abril de 2014

SOLOMILLO EN SALSA AL PEDRO XIMÉNEZ CON MANZANAS Y TRES AÑITOS YA

   El día 13 de abril se cumplieron tres años desde que publiqué mi primera receta en este blog.
   Llevo mucho tiempo intentando decidir dos cosas. 
   Primero, qué receta puedo publicar para celebrar tal acontecimiento. Eso no ha sido muy difícil. Aunque quizás lo más ortodoxo hubiera sido hacerlo con una tarta o, al menos, con un dulce, en mi caso, como a la hora de comer lo que prefiero es lo salado, pues qué mejor que una platito de esos que podemos preparar para algún festejo o comida un poco especial
   La segunda cosa que me ha costado decidir es qué poner en esta entrada y cómo explicarles lo que hace que siga aún con ganas e ilusión para continuar adelante con el blog.
   Pues bien, la solución a este dilema me la dieron exactamente dos cosas.
   Una, el comentario de una de mis sobrinas hace bien poco. Ella no hace mucho que se ha independizado y esta fue su frase: "Nunca algo me ha sido tan útil en mi vida como el blog de Caro".
   Dos, este comentario que hace unos días he recibido en mi correo: 
   "Carolina eres una crack, no sabes la de recetas que te he copiado y que han triunfado en casa. Los muslos de pollo al horno me lo piden todas las semanas.haces que todo parezca tan fácil.Y las pastelas caen seguro.Me encanta tu blog. Saludos de otra canariona."
   Solamente ésto me ilusiona. Simplemente este tipo de comentarios me bastan para mantener viva la ilusión.
   Pero no es lo único. A ésto hay que sumarle todo lo que he aprendido, todos los mensajes y comentarios que me dejan en mis entradas, todas las visitas que recibo cada día, todos los correos de esas personas que me cuentan que han hecho alguna de las recetas que publico, que me consultan alguna duda,... Y lo más importante, la cantidad de gente maravillosa que me ha permitido conocer, algunas solamente de manera virtual y otras que han "atravesado" la pantalla y he conocido en persona.
   Mención especial me gustaría hacer a todos y cada uno de los que forman el grupo al que pertenezco, Desafío en la cocina, gente maravillosa con una misma pasión. Particularmente, y con el permiso de los demás componentes del grupo, quiero mencionar a las "locas maravillosas" que junto conmigo hacen posible que el grupo siga funcionando, "las desafiadoras", M. Luz, Rocío, Mabel, Mila y Nina. Las quiero mucho mis niñas.
   Además de la receta, se habrán dado cuenta que, como parte de esta "celebración", mi "cocina" ha sufrido alguna reforma (que ya era hora que no le había hecho nada desde que la inauguré).
   Esta particular "mano de pintura" y reorganización ha sido posible gracias al maravilloso trabajo realizado por Romina, del blog Lemon and tangerine. Desde luego que me alegro muchísimo de haber acudido a ella para poder conseguir una nueva apariencia del blog pero, según mi visión, sin que deje de ser el mismo. Muchísimas gracias mi niña. Me encanta como lo has dejado.
   Para acabar, simplemente quería darles las gracias a todos y a cada uno de los que en algún momento pasan o han pasado por este blog, gracias por estar al otro lado.
   Ahora sí, vamos a ponernos a cocinar que de tanto hablar va entrando hambre.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • Un solomillo de cerdo.
  • Dos manzanas.
  • Una cebolla.
  • Dos cucharadas de azúcar.
  • 150 ml. de Pedro Ximénez (en su defecto puedes usar un vino dulce, pero éste lo encuentras sin problema en el Mercadona, por ejemplo).
  • Una nuez de mantequilla.
  • Aceite de oliva.
  • Sal.
   Empezamos limpiando bien el solomillo de grasas.
    Lo ponemos en una sartén con un poco de aceite y lo doramos a fuego alto por todos los lados.
    Mientras se va dorando el solomillo, pelamos y picamos bien  pequeña la cebolla.
    Una vez que el solomillo esté bien dorado lo retiramos a un plato.
    Añadimos un poco más de aceite a la sartén donde hemos hecho la carne y añadimos la cebolla. Le ponemos sal y dejamos al fuego hasta que esté bien pochadita. Vamos removiendo de vez en cuando.
    Mientras pelamos las manzanas y les quitamos el corazón.
    Las cortamos en gajos intentando más o menos que nos queden del mismo tamaño.
    Las ponemos en otra sartén junto con un trozo de mantequilla del tamaño de una nuez.
    Le espolvoreamos el azúcar por arriba y la dejamos que se vaya cocinando.
    Mientras vamos cortando el solomillo en tacos.
    Añadimos a la sartén de la cebolla el Pedro Ximénez y vamos removiendo para que se haga la salsa.
    Las manzanas las dejamos al fuego hasta que veamos que están caramelizadas.
    Añadimos a las manzanas 50 ml de agua y subimos el fuego.
    Las tenemos que dejar hasta que prácticamente se haya evaporado todo el líquido.
   Añadimos la carne a la otra sartén y mezclamos con la salsa.
    Dejamos al fuego hasta que la carne esté cocinada a nuestro gusto.
    Ahora sólo nos queda servir la carne con la salsa y acompañada de la rica guarnición de manzana.
   Queda un plato riquísimo digno de cualquier celebración.