jueves, 20 de noviembre de 2014

XUXOS O CHUCHOS RELLENOS DE CREMA (27º DESAFÍO EN LA COCINA)

   La propuesta que nos han hecho Mila y Nina, las chicas de La cocina de Camilni para este 27º Desafío en la Cocina ha sido Dulces fritos de España.
   Como ya les dije a ellas, no me pude alegrar cuando recibí la "noticia" y mira que yo disfruto haciendo postres. Lo que pasa es que, como ya saben los que me conocen (ellas también lo sabían y ya se imaginaban que muy contenta no me pondría, jeje), ODIO LAS FRITURAS.
   Exacto, como lo leen, con letras mayúsculas y todo. En mi casa el "acto" de freír digamos que se practica poco y ya ni les cuento para la realización de algún postre. Jamás había preparado un postre frito así que esta ha sido mi primera vez.
   Además, para rizar el rizo, las hermanas nos lo han puesto un poco complicado y, como premisa, nos han indicado que no podemos hacer un postre frito de nuestra comunidad autónoma, sino que teníamos que elegirlo de otra. 
   Yo podría haber aprovechado y ya que tenía que freír podría haber hecho los bollos fritos o las truchas que se hacen por aquí, pero es que las hermanas son así, les encanta ponernos las "cosas difíciles". No obstante,tengo que decir en su defensa que, a pesar de los miedos iniciales, finalmente ha resultado un postre riquísimo y además he salido "ilesa" de la experiencia.
   Fíjense que casi me estoy animando para la próxima preparar algo típico de aquí, jeje.
   Casi se me olvida, el postre que he elegido yo, por lo que he podido averiguar es típico de Gerona y se llama Xuxos. Por aquí por mi tierra los llamamos chuchos. Eso sí, les garantizo que, los llamen como los llamen, están tremendos y son ideales para una merienda.
   Los ingredientes que usé fueron: (Después de consultar varias recetas por la red he hecho algunas adaptaciones para hacer esta)

  • 350 gr. de harina de fuerza más un poco más para espolvorear.
  • 100 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • Dos huevos talla L.
  • 100 ml. de leche tibia.
  • 20 gr. de levadura fresca de panadería.
  • 50 gr. de azúcar.
  • Ralladura de limón.
  • Ralladura de naranja.
  • Una pizca de sal.
  • Crema pastelera fría (Pincha aquí para ver la receta).
  • Aceite de oliva suave para freír.
  • Azúcar para rebozar los chuchos.

   Empezaremos disolviendo la levadura en la leche tibia.
    En un bol amplio ponemos la levadura disuelta y 100 gr. de harina.
    Mezclamos bien hasta obtener una masa.
    Cubrimos con film transparente y dejamos reposar hasta que doble su volumen. (Más o menos una hora).
    Añadimos ahora la mantequilla, los huevos, el azúcar,el resto del harina, la pizca de sal y las ralladuras de naranja y de limón (en mi caso puse más cantidad de ralladura de limón).
    Vamos mezclando hasta que consigamos una masa.
   La volcamos sobre la encimera y seguimos amasando. Espolvoreamos harina sobre la encimera y sobre la masa.
    Hay que seguir amasando hasta obtener una textura lisa.
   Ya les digo que es una masa un poco pegajosa, pero me fui ayudando con una espátula y con las manos. Eso sí, procuren no sucumbir a la "tentación" de añadir más harina porque se les quedarían los chuchos muy secos.
    Engrasamos un bol y ponemos la bola de masa dentro. Cubrimos con papel film.
    Dejamos reposar nuevamente hasta que la masa doble su volumen (nuevamente una hora más o menos).
    Ponemos un poco de harina sobre la encimera y volcamos la masa. La trabajamos un poco para que pierda aire.
    Con un rodillo, también enharinado, estiramos la masa, intentando darle forma circular.
   Podemos cortarla en forma de círculo perfecto una vez estirada, pero en mi caso decidí hacerlos un poco más "rústicos".
    Cor un cortapizzas o cuchillo bien afilado, dividimos la masa en ocho triángulos. 
    Ponemos un cordón de crema pastelera por la "base" de los triángulos.
    Doblamos un poco los extremos hacia la crema para que no se nos salga al freír.
    Luego enrollamos y sellamos bien el extremo que nos queda.
    Vamos colocando los chuchos en una bandeja con papel de horno, los cubrimos con un trapo y los dejamos reposar diez minutos.
    Ahora viene el momento "crítico", la fritura.
   Ponemos abundante aceite en una sartén honda y la ponemos a calentar.
    Cuando el aceite esté caliente, vamos echando los chuchos y los vamos friendo.
    Les damos la vuelta para que se frían por los dos lados, procurando que no se quemen. No dejen el fuego demasiado alto.
    Una vez fritos, los sacamos y los dejamos escurrir sobre papel de cocina para que pierdan el exceso de aceite.
    Ya sólo nos queda poner azúcar en un plato e ir pasando nuestros chuchos por ella para que queden bien rebozaditos.
    Y este es el resultado, un rico dulce perfecto para la merienda.
   Eso sí, no les miento, me costó cogerle el punto a la fritura y algunos quedaron un poco más "dorados" que otros.
   En cualquier caso, el interior de todos tenía este aspecto tan delicioso. ¿A que dan ganas de meterle un bocado?
   Pues esta es mi propuesta para este 27º Desafío en la cocina. Ahora sólo me queda invitarles a que visiten nuestro blog y disfruten de los distintos Dulces fritos de España que han preparado los miembros del grupo. Les aseguro de antemano que van a encontrar una variedad que no encontrarán en ningún otro sitio.
   También les emplazo para el próximo 20 Diciembre, en el que vendremos con un nuevo Desafío, en este caso salado y que nos vendrá propuesto por Mabel, de A nadie amarga un dulce. Veremos que nos tiene la "muchacha" preparado.

jueves, 6 de noviembre de 2014

¡YA HAY UNA CÓRNEA PARA MÍ!

   Hola a tod@s.
   Las personas que me conocen saben que llevo muchísimo tiempo esperando por una córnea para hacerme un trasplante.
   Pues bien, ya hay una córnea para mí y justo hoy me intervienen.
   Por esa razón estaré un tiempecito sin pasar por aquí y sin publicar. Pero no se preocupen que en cuanto me pueda meter en la cocina seguiré haciendo platos ricos que mostrarles.
   Eso sí, el próximo día 20 sí que cumpliré con mi compromiso con el grupo Desafío en la Cocina y publicaré mi propuesta para el desafío del mes, que ya tengo hecha y que he dejado programada para que se publique.
   Nos vemos pronto.

martes, 4 de noviembre de 2014

MERLUZA AL HORNO RELLENA CON LANGOSTINOS

   Hoy les traigo un plato que viene perfecto para un día de fiesta, que ya hay que ir pensando en ellos.
   Se trata de una rica merluza preparada al horno, prácticamente en su jugo, "alegrada" con unos ricos langostinos. 
   Eso sí, ya les anticipo que no es para muchos comensales porque no llena demasiado. No obstante, si preparamos un primer plato y un acompañamiento para el pescado sí que nos sirve para cuatro personas. Ya luego culminamos la comida con un rico postre y quedamos como reyes.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • Dos lomos de merluza (Yo compré una merluza de unos dos kilos y le pedí al pescadero que me sacara los lomos. La cabeza y las espinas me las llevé a casa para preparar un caldo).
  • 300 gr. de langostinos pelados.
  • Dos dientes de ajo.
  • Una cebolla.
  • Sal.
  • Aceite.
  • Vino blanco.
  • Perejil.
   Precalentamos el horno a 190º.
   Pelamos la cebolla y el ajo. Cortamos el ajo en láminas y la cebolla en cuartos y luego en rodajas, así nos quedan como cuartos de luna.
   En una sartén ponemos un poco de aceite y doramos los ajos.
  Añadimos la cebolla y dejamos que se poche.
   Mientras vamos poniendo papel de aluminio en una bandeja de horno y lo pintamos con aceite.
   Cuando la cebolla esté pochada, añadimos los langostinos a la sartén.
   Regamos con un chorro de vino blanco y echamos sal. Dejamos hasta que se evapore el alcohol.
   Cuando veamos que los langostinos ya han cambiado de color, espolvoreamos con el perejil picado y apagamos el fuego.
   Colocamos uno de los lomos de merluza en la bandeja, con la piel hacia abajo y echamos un poco de sal sobre él.
   Repartimos el sofrito de langostinos, dejando también parte del jugo que tengan.
   Cubrimos con el otro lomo, salamos y regamos con una cucharada de aceite de oliva.
   Con otra hoja de papel de aluminio cubrimos el pescado y sellamos bien los extremos doblándolos para que quede el paquete bien sellado. (Hay que ser generosos con el papel para que nos nos quede apretado.)
   Metemos en el horno durante unos 25 minutos, sacamos y abrimos el paquete con cuidado.
   En el caso de que al abrirlo el pescado estuviera un poco crudo, lo volvemos a meter en el horno abierto unos cinco o diez minutos más hasta que esté a nuestro gusto.
   Sólo nos queda servirlo, acompañado en este caso de unas papas sancochadas regadas con el jugo del propio pescado.
   Un plato muy sencillo para vestir de fiesta nuestra mesa.

viernes, 31 de octubre de 2014

TARTA DE PERAS Y ALMENDRA

   Seguimos con las recetas otoñales a ver si así el otoño se anima y aparece de una vez por todas.
   En este caso les traigo una rica tarta, perfecta para compartir en una merienda una tardecita de lluvia, acompañada de un chocolate calentito o una taza de té. Aunque les digo yo que aunque haga calor se puede degustar perfectamente.
   Es muy sencilla de hacer y el resultado es exquisito.
   He elegido para hacerla unas ricas peras, una de mis frutas favoritas.
   Los ingredientes que usé fueron:
Para la base: (Si queremos podemos utilizar una masa quebrada comprada, pero el resultado no es el mismo).

  • 300 gr. de harina simple.
  • 150 gr. de mantequilla fría.
  • 75 gr. de azúcar.
  • Una yema de huevo L.
  • Dos cucharadas de agua.
Para el relleno:

  • 50 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 125 gr. de almendra molida.
  • 100 gr. de azúcar.
  • 200 ml. de nata.
  • 200 ml. de leche (usé desnatada).
  • Un huevo talla L.
  • 6 ó 7 peras.

   Empezaremos preparando la base.
   En un bol ponemos todos los ingredientes menos el agua.
    Vamos mezclando hasta que consigamos una especie de granulado.
    Seguimos mezclando hasta que la masa se despegue de las paredes del bol. Si es necesario es ahora cuando añadimos las dos cucharadas de agua.
    Formamos una bola con la masa y la envolvemos en papel film. La dejamos reposar una hora en la nevera.
    Pasado el tiempo, ponemos la masa entre dos papeles de horno y la estiramos con el rodillo hasta que sea más o menos del tamaño del molde a utilizar. En mi caso utilicé uno de 26 cm.
    Retiramos uno de los papeles y, ayudándonos con el otro, trasladamos la masa al molde.
    Presionamos la masa para que se adhiera al molde. Eso sí, es importante que no estiremos la masa, sino que la presionemos.
   Pasamos el rodillo por el borde para cortar el excedente.
    Para darle un aspecto un poco más otoñal le hice una decoración con hojas.
   Para ello, volvemos a reunir la masa sobrante y la estiramos entre dos papeles. Le puse unas varillas a los lados para que quedara toda del mismo grosor.
    Vamos cortando hojas con una cortapastas con esa forma.
    Las vamos colocando, superponiendo unas con otras y pegándolas a la masa por la parte más fina.
    Una vez que la tengamos toda decorada la dejamos en la nevera al menos media hora.
    Es el momento de poner a calentar el horno a 180º, mientras preparamos el relleno.
   Ponemos en un bol la mantequilla, la almendra, el azúcar, la nata, la leche y el huevo.
    Lo molemos con el brazo de la batidora. Lo haremos a velocidad baja para que no nos entre demasiado aire en la mezcla.
    Pelamos las peras, les retiramos las pepitas y las cortamos en cuartos.
    Vertemos la mezcla del relleno sobre la base que tenemos reservada en la nevera.
    Colocamos las peras alrededor, poniendo la parte más gruesa hacia afuera.
   Como me quedaron dos trozos, los piqué menudos y los distribuí en el centro de la tarta.
    Horneamos durante 60 minutos o hasta que al pincharla con una brocheta ésta salga limpia.
   La sacamos y dejamos que se enfríe sobre una rejilla.
    Sólo nos queda desmoldarla y presentarla.
   La podemos comer tanto tibia como fría, aunque esta en concreto la comimos fría porque la tuve que transportar.
    Miren qué bonita luce con el dorado de la mezcla y toda la pera alrededor.
   Y este es el estupendo corte que tiene, cremoso y con un saborcito excepcional.
   ¿Se animan a probarla?